Consciencia con “S” es la propiedad del ser humano de reconocerse a sí mismo y el entorno en el que se encuentra o le rodea, pudiendo reflexionar sobre ello.

Conciencia sin “S” es lo mismo, pero ya llevado al terreno “entre el bien y el mal”. En el cuento de Pinocho, por si alguno no lo recuerda, trataba sobre un carpintero, que deseaba con todas sus fuerzas, tener un hijo. Este señor con sus manos, creo un hermoso muñeco de madera, que le puso de nombre Pinocho. Un hada le concedió a este muñeco la vida, para poder hacer feliz a “Geppetto”, que era el carpintero.

Pinocho iba a la escuela con el resto de niños del pueblo, pero se dejaba mucho guiar por los niños que no querían ir al colegio a aprender y que sólo querían estar jugando y realizando miles de travesuras.

Cuando Pinocho quería hacer novillos (pellas) para no ir al colegio, había una voz en su cabeza que le decía que eso no estaba bien y a quién llamo, Pepito Grillo, pero Pinocho no escuchaba los consejos de su nuevo amigo. Durante el transcurso de la historia le sucedieron muchas tragedias a Pinocho hasta que empezó a escuchar a Pepito Grillo, pues bien, Pepito Grillo era la conciencia de Pinocho.

Todos y cada uno de nosotros tenemos un Pepito Grillo, al que en ocasiones obviamos o simplemente ignoramos.

Las prisas, las distracciones, el exceso de confianza, la fatiga,… todos estos factores tienen un fondo común que los motiva, ¿sabes tú cuál es?, es la falta de conciencia del momento presente, del aquí y ahora. Quiere decir que aunque físicamente estamos en el momento presente, (nuestro cuerpo es conciente, vive el hoy), no tenemos conciencia de ello.

La fatiga es un claro ejemplo, que nuestra mente y nuestro cuerpo nos está alertando que no puede estar en el momento presente y ambos nos piden un descanso.

Otro ejemplo son las prisas, está absurda dinámica en la que todos estamos metidos en nuestra vida laboral y personal, son las causa de muchos de los accidentes que se producen en la actualidad. (Vivimos en el futuro).

Un Señor, por ejemplo, que está cortando con una radial, en vez de poner todos sus sentidos en el trabajo de cortar dicho material, pero su mente se encuentra pensando en lo que ha de hacer después, colocar material, ir a comer, e incluso su mente puede estar en aquella discusión que ha tenido con su esposa antes de ir a trabajar… entonces es cuando ocurre el accidente, y en vez de cortar material, se corta algún dedo, o incluso la mano. ¿Este Señor era Conciente de lo que estaba realizando? Sus manos sí, su mente no, no tenía todos sus sentidos en esa tarea.

Conciencia existe en el momento presente, el resto está en nuestra mente.

Hagamos una Prevención Conciente.